
Los siete saberes necesarios para la educación del futuro según Edgar Morin:
Morin postula cambios concretos en el sistema educativo desde la etapa de primaria hasta la universidad: la no fragmentación de los saberes, la reflexión sobre lo que se enseña y la elaboración de un paradigma de relación circular entre las partes y el todo, lo simple y lo complejo. Aboga por lo que él llama “diezmo epistemológico”, según el cual las universidades deberían dedicar el diez por ciento de sus presupuestos a financiar la reflexión sobre el valor y la pertinencia de lo que enseñan.
Formula principios esenciales de lo que él consideró los saberes imprescindibles que deberá afrontar el sistema educativo para constituirse en relevante y significativo, esos saberes son:
1 Una educación que cure la ceguera del conocimiento
2 Una educación que garantice el conocimiento pertinente
3 Enseñar la condición humana
4 Enseñar la identidad terrenal
5 Enfrentar las incertidumbres
6 Enseñar la comprensión
7 La ética del género humano
1) Una educación que cure la ceguera del conocimiento: Todo conocimiento conlleva el riesgo del error y de la ilusión.
Este primer punto me lleva a analizar las experiencias que como estudiante de la carrera de Ciencias de la Educación tuve oportunidad de vivenciar, recuerdo que en los primeros tramos del cursado teníamos dos elementos recurrentes en el aula, por un lado, el numero de alumnos sobrepasaba la capacidad de los espacios y, por otro, las materias eran presentadas con extensos contenidos teóricos, los cuales debíamos asimilar y luego exponerlos en los parciales, por lo general, el tiempo que los profesores dedicaban al debate o interacción con los alumnos era escaso o nulo, debido quizás a los factores mencionados, lo cierto es que no se propiciaba un clima de aprendizaje con debates no nos preguntaban que nos parecía lo que aprendíamos, ni siquiera nos preguntaban si aprendíamos, el tema se resolvía con el examen y allí, el que lograba la nota seguía y el que no … bueno , que dios lo ayude, al final de la materia nunca escuche tampoco que los profesores se hayan planteado las fallas de sus propias prácticas, esto me hace pensar que será muy difícil encarnarse en el papel del educador que plantea Morin “….la primera e ineludible tarea de la educación es enseñar un conocimiento capaz de criticar el propio conocimiento”.
2)Una educación que garantice el conocimiento pertinente: Ante el aluvión de informaciones es necesario discernir cuáles son las informaciones clave. Ante el número ingente de problemas es necesario diferenciar los que son problemas clave. Pero, ¿cómo seleccionar la información, los problemas y los significados pertinentes?
Este punto me lleva a reflexionar sobre mi experiencia cotidiana, en mis actividades, y es innegable que se necesita de una gran perspicacia, y racionalidad para escoger la mejor solución para resolver los problemas que se presentan, aun aquellos que parecen no ser para nada complejos, decidir que tarea hay que priorizar ante un gran cúmulo de trabajo pendiente puede enfrentarnos a un conflicto, en primer lugar con nosotros mismos por tener que lidiar con la incertidumbre de no saber si hemos decidido bien si la información que manejamos es pertinente, y en segundo lugar con nuestros compañeros de trabajo o con nuestro jefe, que pueden verse afectados con nuestra toma de decisión. Es por eso que Morin sostiene que la educación debe promover una "inteligencia general" apta para referirse al contexto, a lo global, a lo multidimensional y a la interacción compleja de los elementos.
3) Enseñar la condición humana Al igual que cualquier otro conocimiento, el del ser humano también debe ser contextualizado.
Cuando llegué a los últimos tramos de la carrera tuve la oportunidad de asistir a la cátedra de Filosofía de la Educación, en ese espacio se generaban verdaderos debates acerca de nuestra concepción de hombre; nuestros mitos, miedos, creencias e ideas eran expuestas públicamente y el resto podía compartirlas o cuestionarlas con absoluta libertad, hubo momentos en que algunos contaban hechos muy íntimos que no se habían atrevido a hablar ni siquiera con sus círculos familiares, aprendí mucho de aquellas experiencias en particular las que transmitían una forma diferente a mi cosmovisión . Es por eso que comprendo lo que Morin quiere decir cuando habla de cultura “Quiénes somos es una cuestión inseparable de dónde estamos, de dónde venimos y a dónde vamos. Lo humano es y se desarrolla en bucles: a) cerebro- mente- cultura b) razón - afecto - impulso c) individuo - sociedad –especie. La cultura en general no existe sino a través de las culturas”.
4) Enseñar la identidad terrenal: La historia humana comenzó con una dispersión, una diáspora de todos los humanos hacia regiones que permanecieron durante milenios aisladas, produciendo una enorme diversidad de lenguas, religiones y culturas. En los tiempos modernos se ha producido la revolución tecnológica que permite volver a relacionar estas culturas, volver a unir lo disperso.
En este punto me identifico con el momento actual, en que estamos cursando esta materia, la lectura de la bibliografía, las exposiciones en las clases y las practicas con las herramientas tecnológicas, nos permiten no sólo percibir mejor los problemas tanto los planteados a escala global como local, sino elaborar una explicación para esos problemas y asumir un auténtico sentimiento de pertenencia a nuestra tierra considerada como última y primera patria, dice Morin que la perspectiva planetaria es imprescindible en la educación.
5) Enfrentar las incertidumbres: El siglo XX, al decir de Morin, ha derruido totalmente la predictividad del futuro como extrapolación del presente y ha introducido vitalmente la incertidumbre sobre nuestro futuro. Existe también la incertidumbre sobre la validez del conocimiento. Y existe sobre todo la incertidumbre derivada de nuestras propias decisiones. Una vez que tomamos una decisión, empieza a funcionar el concepto ecología de la acción, es decir, se desencadena una serie de acciones y reacciones que afectan al sistema global y que no podemos predecir. Es necesario educar y educarnos para la incertidumbre. Todo aquello que implica oportunidad implica riesgo y el pensamiento debe diferenciar entre ellos. Sepamos entonces esperar lo inesperado y trabajar para lo improbable.
6) Enseñar la comprensión: Morin constató que comunicación no implica comprensión
A veces confrontamos cosmovisiones incompatibles. Los grandes enemigos de la comprensión son el egoísmo, el etnocentrismo y el sociocentrismo, que se hacen manifiestos en cuanto promovemos sobre el “otro”, que puede ser nuestro compañero de estudios o trabajo, una especie de condena por no comprender como piensa, siente y actúa, el sentido de las palabras de otro, de sus ideas y de su visión del mundo, en lugar de comprender la incomprensión, argumentar y refutar. Si sabemos comprender antes de condenar estaremos en la vía de la humanización de las relaciones humanas.
7. La ética del género humano: Además de las éticas particulares, la enseñanza de una ética válida para todo el género humano es una exigencia de nuestro tiempo. Morin presenta el bucle individuo - sociedad - especie como base para enseñar la ética venidera.
Creo que en los escenarios educativos, la clase debe ser el lugar de aprendizaje del debate argumentado, de las reglas necesarias para la discusión, de la toma de conciencia de las necesidades y de los procesos de comprensión del pensamiento de los demás.
Morin postula cambios concretos en el sistema educativo desde la etapa de primaria hasta la universidad: la no fragmentación de los saberes, la reflexión sobre lo que se enseña y la elaboración de un paradigma de relación circular entre las partes y el todo, lo simple y lo complejo. Aboga por lo que él llama “diezmo epistemológico”, según el cual las universidades deberían dedicar el diez por ciento de sus presupuestos a financiar la reflexión sobre el valor y la pertinencia de lo que enseñan.
Formula principios esenciales de lo que él consideró los saberes imprescindibles que deberá afrontar el sistema educativo para constituirse en relevante y significativo, esos saberes son:
1 Una educación que cure la ceguera del conocimiento
2 Una educación que garantice el conocimiento pertinente
3 Enseñar la condición humana
4 Enseñar la identidad terrenal
5 Enfrentar las incertidumbres
6 Enseñar la comprensión
7 La ética del género humano
1) Una educación que cure la ceguera del conocimiento: Todo conocimiento conlleva el riesgo del error y de la ilusión.
Este primer punto me lleva a analizar las experiencias que como estudiante de la carrera de Ciencias de la Educación tuve oportunidad de vivenciar, recuerdo que en los primeros tramos del cursado teníamos dos elementos recurrentes en el aula, por un lado, el numero de alumnos sobrepasaba la capacidad de los espacios y, por otro, las materias eran presentadas con extensos contenidos teóricos, los cuales debíamos asimilar y luego exponerlos en los parciales, por lo general, el tiempo que los profesores dedicaban al debate o interacción con los alumnos era escaso o nulo, debido quizás a los factores mencionados, lo cierto es que no se propiciaba un clima de aprendizaje con debates no nos preguntaban que nos parecía lo que aprendíamos, ni siquiera nos preguntaban si aprendíamos, el tema se resolvía con el examen y allí, el que lograba la nota seguía y el que no … bueno , que dios lo ayude, al final de la materia nunca escuche tampoco que los profesores se hayan planteado las fallas de sus propias prácticas, esto me hace pensar que será muy difícil encarnarse en el papel del educador que plantea Morin “….la primera e ineludible tarea de la educación es enseñar un conocimiento capaz de criticar el propio conocimiento”.
2)Una educación que garantice el conocimiento pertinente: Ante el aluvión de informaciones es necesario discernir cuáles son las informaciones clave. Ante el número ingente de problemas es necesario diferenciar los que son problemas clave. Pero, ¿cómo seleccionar la información, los problemas y los significados pertinentes?
Este punto me lleva a reflexionar sobre mi experiencia cotidiana, en mis actividades, y es innegable que se necesita de una gran perspicacia, y racionalidad para escoger la mejor solución para resolver los problemas que se presentan, aun aquellos que parecen no ser para nada complejos, decidir que tarea hay que priorizar ante un gran cúmulo de trabajo pendiente puede enfrentarnos a un conflicto, en primer lugar con nosotros mismos por tener que lidiar con la incertidumbre de no saber si hemos decidido bien si la información que manejamos es pertinente, y en segundo lugar con nuestros compañeros de trabajo o con nuestro jefe, que pueden verse afectados con nuestra toma de decisión. Es por eso que Morin sostiene que la educación debe promover una "inteligencia general" apta para referirse al contexto, a lo global, a lo multidimensional y a la interacción compleja de los elementos.
3) Enseñar la condición humana Al igual que cualquier otro conocimiento, el del ser humano también debe ser contextualizado.
Cuando llegué a los últimos tramos de la carrera tuve la oportunidad de asistir a la cátedra de Filosofía de la Educación, en ese espacio se generaban verdaderos debates acerca de nuestra concepción de hombre; nuestros mitos, miedos, creencias e ideas eran expuestas públicamente y el resto podía compartirlas o cuestionarlas con absoluta libertad, hubo momentos en que algunos contaban hechos muy íntimos que no se habían atrevido a hablar ni siquiera con sus círculos familiares, aprendí mucho de aquellas experiencias en particular las que transmitían una forma diferente a mi cosmovisión . Es por eso que comprendo lo que Morin quiere decir cuando habla de cultura “Quiénes somos es una cuestión inseparable de dónde estamos, de dónde venimos y a dónde vamos. Lo humano es y se desarrolla en bucles: a) cerebro- mente- cultura b) razón - afecto - impulso c) individuo - sociedad –especie. La cultura en general no existe sino a través de las culturas”.
4) Enseñar la identidad terrenal: La historia humana comenzó con una dispersión, una diáspora de todos los humanos hacia regiones que permanecieron durante milenios aisladas, produciendo una enorme diversidad de lenguas, religiones y culturas. En los tiempos modernos se ha producido la revolución tecnológica que permite volver a relacionar estas culturas, volver a unir lo disperso.
En este punto me identifico con el momento actual, en que estamos cursando esta materia, la lectura de la bibliografía, las exposiciones en las clases y las practicas con las herramientas tecnológicas, nos permiten no sólo percibir mejor los problemas tanto los planteados a escala global como local, sino elaborar una explicación para esos problemas y asumir un auténtico sentimiento de pertenencia a nuestra tierra considerada como última y primera patria, dice Morin que la perspectiva planetaria es imprescindible en la educación.
5) Enfrentar las incertidumbres: El siglo XX, al decir de Morin, ha derruido totalmente la predictividad del futuro como extrapolación del presente y ha introducido vitalmente la incertidumbre sobre nuestro futuro. Existe también la incertidumbre sobre la validez del conocimiento. Y existe sobre todo la incertidumbre derivada de nuestras propias decisiones. Una vez que tomamos una decisión, empieza a funcionar el concepto ecología de la acción, es decir, se desencadena una serie de acciones y reacciones que afectan al sistema global y que no podemos predecir. Es necesario educar y educarnos para la incertidumbre. Todo aquello que implica oportunidad implica riesgo y el pensamiento debe diferenciar entre ellos. Sepamos entonces esperar lo inesperado y trabajar para lo improbable.
6) Enseñar la comprensión: Morin constató que comunicación no implica comprensión
A veces confrontamos cosmovisiones incompatibles. Los grandes enemigos de la comprensión son el egoísmo, el etnocentrismo y el sociocentrismo, que se hacen manifiestos en cuanto promovemos sobre el “otro”, que puede ser nuestro compañero de estudios o trabajo, una especie de condena por no comprender como piensa, siente y actúa, el sentido de las palabras de otro, de sus ideas y de su visión del mundo, en lugar de comprender la incomprensión, argumentar y refutar. Si sabemos comprender antes de condenar estaremos en la vía de la humanización de las relaciones humanas.
7. La ética del género humano: Además de las éticas particulares, la enseñanza de una ética válida para todo el género humano es una exigencia de nuestro tiempo. Morin presenta el bucle individuo - sociedad - especie como base para enseñar la ética venidera.
Creo que en los escenarios educativos, la clase debe ser el lugar de aprendizaje del debate argumentado, de las reglas necesarias para la discusión, de la toma de conciencia de las necesidades y de los procesos de comprensión del pensamiento de los demás.


1 comentario:
Yolaki:
Debo confesarte que comparto tu opinion respecto a la urgencia de brindar un conocimiento pertinente, significativo y que tienda a desarrollar la comprension para los individuos de la sociedad, perteneciente a distintas modalidades, edades, nivel cognitivo, etc.
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